Juliana Guzmán

Aquel día, los dos pequeños niños salieron con sus padres a comprar juguetes. El más pequeño pidió permiso para que lo dejaran salir a jugar, le contestaron que sí, pero que debía ir con su hermano Jorge, el mayor.

Los papás no se imaginaban que el malvado Marco Tulio les tenía puesta la mirada, ni que esa misma noche se los llevaría para una casa abandonada y allí los hipnotizaría con el fin de quitarles la vida. Los niños estaban jugando pelota y no se dieron cuenta de lo que ocurrió. Los años pasaron, pero los padres nunca lo superaron.

Cuentan en el pueblo que Marco Tulio se enloqueció, porque escuchaba una pelota rebotando y las voces de unos niños cantando una canción:

El malvado está aterrado,
con los ruidos ha llorado.
Los fantasmas se burlaron
de los gritos del malvado.

Comments are closed.

Post Navigation